La promesa de la tecnología CRISPR/Cas9 en la terapia de la diabetes mellitus: cómo la edición genética está revolucionando la investigación y el tratamiento de la diabetes
Tipo de Edición:
- Ex vivo: Edición genética realizada en células pancreáticas alogénicas cultivadas fuera del cuerpo.
- Somática: Solo se modifican células somáticas, sin alterar células germinales.
- Genes específicos de la producción y regulación de insulina como:
PDX1 (factor de transcripción pancreatic duodenal homeobox 1), esencial para el desarrollo y función de células β.
GLUT2 (transportador de glucosa), importante para la detección de glucosa y secreción insulínica.
- Genes relacionados con la respuesta inmunitaria para evitar rechazo:
- Genes involucrados en resistencia a insulina (diabetes tipo 2), mediante edición en tejido adiposo marrón para mejorar sensibilidad metabólica, como PPARG (receptor gamma activado por proliferadores de peroxisomas).
- Sistema CRISPR/Cas9 que utiliza ARN guía (sgRNA) diseñado para reconocer secuencias únicas en los genes blanco.
- Edición dirigida mediante:
- NHEJ (non-homologous end joining): provoca cortes y errores en la reparación que resultan en silenciamiento o knockout génico.
- HDR (homology-directed repair): permite inserción precisa de secuencias correctivas cuando se suministra ADN molde.
- Principalmente el páncreas, enfocado en las células β productoras de insulina para restaurar función endocrina.
- También se explora el tejido adiposo pardo para abordar la resistencia insulínica en diabetes tipo 2.
- Implantación subcutánea mediante un dispositivo poroso que contiene las células editadas (producto VCTX210).
- El dispositivo protege a las células del ataque inmunológico y mantiene la liberación controlada de insulina.
- A corto plazo
- Restauración parcial de la función endocrina pancreática, confirmada por producción de insulina.
- Disminución en la respuesta inmunitaria contra las células implantadas.
- Inicio de mejora en el control glucémico en modelos preclínicos.
- A mediano plazo
- Mayor supervivencia y proliferación de las células implantadas.
- Producción sostenida y fisiológicamente relevante de insulina.
- Reducción significativa en la necesidad de administración exógena de insulina.
- A largo plazo:
- Potencial para una cura funcional de diabetes tipo 1.
- Prevención o reducción considerable de complicaciones crónicas como nefropatía, neuropatía y retinopatía.
- Posible mejora de la sensibilidad a insulina en diabetes tipo 2 si se edita tejido metabólicamente relevante.